Salud y condiciones de confortabilidad. Segunda parte, por Gabriel Barceló Rico-Avello

Gabriel Barceló Rico-Avello.

Dr. II/L.C.F.

  • FRÍO EXTREMO

Existe evidencia científica que demuestra la influencia de ambos extremos térmicos sobre la salud. La influencia del calor y el del frío extremo en la salud tiene un impacto directo en su morbi-mortalidad. No obstante, los efectos de las bajas temperaturas no ocurren de una forma tan aguda y repentina como en el caso de las altas temperaturas. Por ello no se ha experimentado para las olas de frío un evento que presione al sistema sanitario de una forma equiparable a la ola de calor del año 2003. Y, en consecuencia, no se han desarrollado los planes de prevención frente a las bajas temperaturas de una forma tan enérgica como ha ocurrido para las altas temperaturas. Aun así, este es un factor de riesgo ambiental que no puede ser despreciado y cuyos impactos en salud pueden ser incluso superiores a los del calor extremo.

Las bajas temperaturas se asocian con la intensificación de enfermedades en la población vulnerable a medio y largo plazo, junto con la acción oportunista de agentes infecciosos. Sus efectos en salud son más difusos que los ocasionados por altas temperaturas, dificultando la identificación de las bajas temperaturas, como un riesgo presente tanto para pacientes, como para profesionales y para el público en general. Ha sido redactado también el Plan Estratégico de Salud y Medioambiente (PESMA), elaborado por el Ministerio de Sanidad y el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico, el cual establece entre sus acciones el desarrollo e implementación de un Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas con el objetivo de reducir el impacto sobre la salud de la población asociado a las bajas temperaturas.

En este  Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas se establecen las recomendaciones para reducir los efectos en la salud asociados a las bajas temperaturas, así como las medidas para coordinar las instituciones de la Administración del Estado implicadas y propone acciones que se pueden realizar por parte de las Comunidades Autónomas y/o la Administración Local. Asimismo, se establecen unas determinadas acciones para la prevención y el control, estructuradas en varios niveles de actuación según el nivel de riesgo alcanzado como consecuencia de descenso de las temperaturas. Además, plantea la recogida de información predictiva sobre temperatura ambiental e información diaria sobre los cambios cuantitativos de la mortalidad y establece los criterios del sistema de información que permite la vigilancia activa de los riesgos asociados a la exposición a bajas temperaturas.

  • INCIDENCIA DE LA CONTAMINACION

En nuestro análisis no podemos olvidar otros factores, como por ejemplo, la CONTAMINACION ATMOSFERICA, aunque no está incluido este factor en los planes descritos.

Altas temperaturas y contaminación

En muchos casos las situaciones anticiclónicas impiden la dispersión de contaminantes, por lo que se produce un incremento en esas concentraciones de los contaminantes primarios emitidos directamente a la atmósfera, como el dióxido de nitrógeno (NO₂).

En los casos de olas de calor por entrada de aire sahariano, se  favorece un mayor transporte de material particulado (PM) de origen desértico a la atmósfera local. Las condiciones atmosféricas en estas situaciones también propician el incremento de concentraciones de dióxido de nitrógeno y ozono en el aire. Además, las condiciones de sequedad extrema pueden favorecer incendios que también liberan partículas tóxicas y compuestos orgánicos volátiles que pueden producir picos de ozono troposférico.

Todo esto supone que las olas de calor peninsulares  pueden estar acompañadas de altos niveles de contaminación atmosférica, que afectan a la calidad del aire que respiramos.

Efectos en la mortalidad

En situaciones de olas de calor, tanto la contaminación atmosférica, como la temperatura, actúan sobre la salud de grupos poblacionales vulnerables, agravando enfermedades de carácter respiratorio y cardiovascular. Por lo tanto, durante una ola de calor puede producirse un exceso de mortalidad atribuible a la temperatura, pero también a las mayores concentraciones de contaminación atmosférica.

La Oficina Española de Cambio Climático en su Evaluación de Riesgos e Impactos derivados del Cambio Climático de 2025 (ERICC-2025) recomienda  integrar el efecto de la contaminación, junto con el impacto de la propia temperatura, en la temperatura de definición de ola de calor.

En la actualidad, las temperaturas umbrales que utiliza el Ministerio de Sanidad en su Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud, no tiene en cuenta el posible efecto de la contaminación, atribuyendo todo el exceso de mortalidad a la temperatura. No obstante, existen métodos estadísticos y de calculo que permiten identificar separadamente qué mortalidad es atribuible a la temperatura y cuál a la contaminación.

  • ENLACES DE INTERES

Sanidad ambiental

https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/home.htm
https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/frioExtremo/home.htm

Plan estratégico de salud y medioambiente

https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/pesma/home.htm

Mapa de niveles de riesgo para la salud por zonas de meteosalud

https://www.sanidad.gob.es/excesoTemperaturas/meteosalud.do

Calor Extremo

Desde 2004 el Plan Nacional de actuaciones Preventivas de los efectos de los excesos de temperaturas sobre la salud se activa cada verano, entre los meses de mayo y septiembre.

https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/calorExtremo/home.htm

Plan nacional de actuaciones preventivas de los efectos del exceso de temperaturas sobre la salud 2026 aprobado por la Comisión Interministerial para la aplicación efectiva del Plan Nacional de actuaciones preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud en su reunión del 28 de abril de 2026.

https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/calorExtremo/publicaciones/docs/planNacionalExcesoTemperaturas_2026.pdf

Plan nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas

https://www.sanidad.gob.es/areas/sanidadAmbiental/riesgosAmbientales/frioExtremo/publicaciones/docs/Plan_Frio_25-26.pdf
  • Impacto en la salud de las bajas temperaturas
  • Temperaturas umbrales de referencia de impacto en la salud por bajas temperaturas
  • Niveles de riesgo para la salud por bajas temperaturas
  • Acciones preventivas por bajas temperaturas
  • Sistema de monitorización de la mortalidad diaria por defecto de temperatura (MoMo)
  • Recomendaciones generales para prevenir los efectos de las bajas temperaturas sobre la salud
  • Publicaciones

AEMT

https://www.aemet.es/es/portada

AdapteCCa es una plataforma de consulta e intercambio de información en materia de impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático.

https://adaptecca.es/
  • CONCLUSIÓN

La administración del Estado mantiene una análisis periódico de la incidencia de las condiciones climáticas en la población española, realizando planes de estudio y de actuación real cada año. En el  caso de máximas temperaturas de calor, el Plan de 2026 configura un sistema de alerta temprana sanitaria, no meramente meteorológica. Su aspecto central es que adapta los umbrales a 182 zonas de meteosalud, calcula diariamente el riesgo con previsiones a tres días y combina esos datos con la vigilancia real de la mortalidad.

La estrategia se apoya en tres elementos: anticipación, mediante las previsiones y los umbrales epidemiológicos; protección selectiva, centrada en personas vulnerables; y coordinación institucional, implicando a Sanidad, AEMET, el Instituto de Salud Carlos III (https://www.isciii.es/), comunidades autónomas, ayuntamientos y servicios sociales. Al finalizar la campaña se elaborará un informe con los niveles activados, la situación climatológica, la mortalidad observada y la eficacia de las actuaciones realizadas. No obstante, estos análisis no incluyen el factor de la contaminación atmosférica.

A partir de esta información, el sector de climatización puede incidir positivamente en estos proyectos, favoreciendo su gestión y participando en sus objetivos. Es evidente que hoy día existe ingeniería y tecnología suficiente para evitar esos fallecimientos por condiciones térmicas, tanto en el supuesto de temperaturas máximas en verano, como en el caso de temperaturas mínimas en invierno. Las muertes que pudieran producirse son evitables, y en la actualidad no se generan por faltas tecnológicas. Mas bien responden a dramas personales o a faltas de organización de la propia sociedad.

ATECYR dispone de la ingeniería y de los profesionales idóneos para resolver los problemas que pudieran originarse por causas puramente tecnológicas, ayudando en estos supuestos a las administraciones publicas encargadas de la erradicación de esta causa térmica. Con la colaboración de otras entidades del sector se puede intentar reducir las tasas actuales de mortalidad térmica.

Posiblemente analizando el problema de forma sectorial podría conseguirse algún avance positivo. Por ejemplo, incidiendo inicialmente en la mortalidad laboral por condiciones térmicas, analizando estos supuestos más detalladamente, y buscando soluciones para que no se repitan.

También te podría gustar...

Deja una respuesta