

La etapa de Valladolid del Tour puso el foco en una cuestión muy concreta: cómo reducir consumo y emisiones en edificios existentes sin renunciar a la seguridad de suministro ni exigir una sustitución total e inmediata de las instalaciones.
Los dos casos presentados por Remica —una residencia de mayores en Cuéllar y un edificio residencial de 18 viviendas y 3 locales en Valladolid— comparten una misma estrategia: combinar aerotermia, generación convencional de respaldo y energía solar fotovoltaica, aprovechando parte de la infraestructura existente.
El enfoque muestra una vía de descarbonización progresiva, especialmente adecuada para rehabilitación, en la que la electrificación renovable asume la mayor parte de la energía anual y los equipos existentes quedan reservados para apoyo y puntas de demanda.
La hibridación responde a las limitaciones reales de la rehabilitación energética
La incorporación de bombas de calor en edificios existentes exige resolver condicionantes que no aparecen en obra nueva y que pueden limitar una electrificación total dimensionada para la punta de demanda.
Entre los condicionantes analizados destacaron:
A estos factores se suman la disponibilidad de espacio, las cargas en cubierta, el ruido y las vibraciones, así como la necesidad de mantener el servicio durante la intervención.
En edificios sensibles, como una residencia de mayores, la continuidad del suministro es un requisito especialmente crítico. Mantener las calderas como respaldo reduce el riesgo asociado a situaciones severas, puntas de demanda o tareas de mantenimiento.
La hibridación permite así equilibrar reducción de emisiones, inversión, potencia eléctrica disponible, condiciones de implantación y seguridad de suministro.
La residencia de Cuéllar demuestra que es posible reducir drásticamente consumo y emisiones manteniendo respaldo
En la residencia de mayores de Cuéllar, la actuación integra aerotermia y fotovoltaica con las calderas existentes para atender calefacción y ACS, manteniendo los emisores originales y priorizando el funcionamiento de las bombas de calor.
Los resultados presentados muestran:
La instalación se complementa con 198 módulos fotovoltaicos de 500 Wp, equivalentes a 99 kWp, destinados a cubrir parte del consumo eléctrico asociado a la nueva generación térmica.
La ficha técnica cuantifica un ahorro anual de 438.463 kWh y una reducción de 136,4 toneladas de CO₂ equivalente al año, mostrando el potencial de esta estrategia en edificios asistenciales con demanda térmica continuada.
El edificio residencial de Valladolid confirma el valor de actuar a la vez sobre envolvente, generación y gestión
En el edificio de 18 viviendas y 3 locales de Valladolid, la rehabilitación combina mejora de la envolvente, tres bombas de calor de 18 kW, 19 módulos fotovoltaicos de 500 Wp y la individualización del consumo de calefacción mediante repartidores de costes y válvulas termostáticas.
La solución mantiene la caldera existente como apoyo y alcanza una cobertura energética del 95 % mediante bombas de calor y del 5 % mediante caldera. Los datos presentados indican una reducción del 75 % del consumo de energía final y del 73 % de las emisiones de CO₂.
La ficha técnica cifra el ahorro energético anual en 468.158 kWh y la reducción de emisiones en 145,6 toneladas de CO₂ equivalente al año. El caso evidencia el efecto multiplicador de combinar medidas pasivas, generación eficiente, renovables y gestión individual del consumo.
No es necesario electrificar el 100 % de la potencia para descarbonizar la mayor parte de la energía
En ambos proyectos, la potencia instalada en bombas de calor se sitúa por debajo del 100 % de la potencia necesaria de proyecto, pero la aerotermia cubre la práctica totalidad de la energía anual.
Este planteamiento permite:
La principal conclusión técnica es que el porcentaje de energía descarbonizada puede ser muy elevado sin necesidad de dimensionar la generación eléctrica para cubrir por sí sola todos los escenarios de máxima demanda.
El workshop amplió la mirada: la descarbonización exige combinar generación, envolvente, control y usos eléctricos
El taller trabajó sobre el caso de un edificio de oficinas en el centro de Madrid, de 5.321,6 m² útiles. La auditoría energética de referencia recogía un consumo anual total de 1,593 GWh, con aproximadamente un 79 % de electricidad y un 21 % de gas natural.
La dinámica planteó analizar de forma conjunta la sustitución progresiva de calderas por bombas de calor, la recuperación de calor, la mejora de la envolvente, la renovación de iluminación a LED, la regulación de ventiladores y bombeo, la implantación de un BMS avanzado, la fotovoltaica y la posible acumulación energética.
El material de cierre del workshop identifica ineficiencias relevantes en iluminación, ACS y control, y plantea un potencial de mejora superior al 40 % mediante la combinación de medidas de eficiencia y energías renovables.
Castilla y León refuerza una descarbonización adaptada al edificio, no a una única tecnología
Los casos analizados muestran que la rehabilitación energética debe partir de las condiciones reales de cada edificio: demanda, emisores, potencia eléctrica disponible, espacio, estructura, ruido, continuidad de servicio y capacidad de inversión.
La integración de aerotermia, fotovoltaica, generación de respaldo, mejora de la envolvente y sistemas de control permite construir soluciones robustas y replicables sin convertir la transición energética en una decisión de todo o nada.
El mensaje técnico de la etapa es claro: la descarbonización del parque existente avanza con mayor eficacia cuando se combinan tecnologías maduras, se prioriza la energía renovable durante la mayor parte del año y se conserva la flexibilidad necesaria para responder a las condiciones reales de operación.